Este análisis cuantifica la cantidad de diésel mezclado con el aceite del motor. La mezcla de combustible reduce la viscosidad y perjudica la lubricidad, lo que puede acelerar el desgaste y la degradación del aceite.
Utilizamos una combinación de espectroscopia infrarroja y destilación para medir el porcentaje de diésel. Este método separa los componentes del diésel de la base del aceite.
El resultado permite detectar fugas, combustión incompleta o errores en el sistema de inyección. El cliente obtiene una base clara para tomar decisiones sobre el mantenimiento y los cambios de aceite.